Soldadoras

Todos los que trabajan en procesos industriales lo saben: la soldadura es un paso fundamental en muchos procesos productivos. Con una buena soldadora los empleados unen materiales, fundiendo las superficies que deben estar en contacto a través de la aplicación del calor y la precisión. El resultado de lo trabajado con las soldadoras es la pieza ensamblada, que queda unida y ya es casi imposible de separar fácilmente. Para determinados procesos, las soldadoras necesitan un complemento, un relleno o material que posibilite la fusión deseada.
Los resultados de las soldaduras son conocidos por todos en la industria, ya que posibilita la unión permanente en un mismo elemento, es como una transformación, la suma de dos partes; además, mediante el uso de soldadoras podemos lograr elementos más fuertes que los dos originales que soldamos, con mayor resistencia ante los elementos y a las exposiciones; también emprolijan las uniones, ya que mediante la soldadura evitamos “engranpar” las piezas mediante la utilización de remaches o tornillos, formando una unión uniforme, sin alteraciones.
Existen diferentes tipos de soldaduras, por lo que necesitaremos, a su vez, de distintos tipos de soldadoras. Asimismo, ser soldador no es fácil: es un oficio que se aprende con la práctica y es muy requerido en la industria (en la construcción, en la ingeniería, en las fábricas), haciendo que los soldadores sean considerados personal muy capacitado, con mejores sueldos que el empleado promedio.
Haciendo un breve repaso, las soldaduras son muy utilizadas en las siguientes industrias y actividades: en la construcción de puentes, edificios, casas y viviendas en general; en las empresas dedicadas al rubro de producción de tubos, tuberías, calderas, termotanques; en la construcción de barcos y en la industria naval en general; en la construcción de aviones y de cohetes especiales (en este rubro, la soldadura vino muy bien porque reemplazó la utilización de remaches para las uniones, haciendo a los aparatos más livianos y más seguros, sobre todo, porque evitó el desgaste de las piezas de unión y, por lo tanto, la rotura de fuselajes); en la producción de autos, trenes, bicicletas, motos y cualquier otro tipo de vehículo.
Volviendo a las diferentes clases de soldaduras, podemos contar que en principio hay, principalmente, tres: la soldadura por fusión; la soldadura en estado sólido y la soldadura por fusión. Esta última tiene la particularidad de valerse del calor generado por la soldadora para fundir los metales, de tal forma de hacerlos maleables y, en el proceso, “pegarlos” de tal forma que quedan unidos. Como que se funden y se unen.
El calor y la luz generada por las soldadoras obligan a quienes las operan a tomar los mayores recaudos a la hora de trabajar con ellas. Es por eso que a los soldadores siempre los vemos con tajes especiales y un protector ocular (que cubren la cabeza, sobre todo) y en algunos casos sólo los ojos.
Si bien a simple vista da la impresión de que las soldadoras sólo se venden a empresas que la utilizan de forma directa, esto no es así. Su uso en los talleres mecánicos (a la hora de reconstruir un auto dañado) así como en la construcción de casas y edificios, hacen que en las ferreterías de todo el país se encuentren distintos tipos de soldadoras. Como en todo, las hay caras y las hay baratas. Hay que tener en cuenta que las soldadoras baratas tienen que ser utilizadas únicamente para el propósito para el que fueron construidas. De no ser así, al tratarse de elementos que se manejan con calor, electricidad o gas, pueden resultar peligrosas si no se saben usar.
Hay ferreterías que venden soldadoras en todos los pueblos y ciudades importantes de la Argentina. Sus precios, por supuesto, varían, como ya se mencionó, pero pueden comprarse soldadoras en cuotas en los mismos locales en tiendas más grandes, como Easy y Home Depot, como así también en hipemercados como Carrefour, Jumbo y Wal Mart.
Hay muchas marcas de soldadoras para elegir. Por eso recomendamos que si se va a comprar una para uso personal o laboral, lo mejor es consultar con el ferretero o algún profesional para saber cuál es la soldadora más conveniente.